Desde GanemosCCOO queremos mostrar nuestra solidaridad y apoyo a la lucha por la defensa de sus derechos conquistados.

“El trabajo en los puertos siempre ha sido tarea dura, insegura y peligrosa. En otro tiempo con salarios miserables, horarios irregulares y discontinuidad en el trabajo… En su día los estibadores iniciaron una dura lucha para conseguir la dignidad y la estabilidad que hoy tiene nuestra profesión”. Con estas palabras comienza un documental sobre la historia de la Coordinadora de trabajadores del mar, organización en la que se encuadra la Federación Estatal de Estibadores Portuarios (CEEP) en la que están organizados la mayoría de los estibadores, con presencia en 34 de los 37 puertos del Estado español.

El Gobierno, representante directo de los empresarios del sector quiere destruir las conquistas laborales que tanto les costó conseguir y que tanto han defendido a lo largo de décadas.
El PP, argumenta que está obligado a “liberalizar este anquilosado sector”, en aplicación de la legislación europea. Como si eso fuera un argumento incuestionable, ¡todos sabemos que las instituciones de la UE están al servicio de los banqueros y de las grandes empresas!

De hecho, Noatum que se autodenomina la “compañía líder en España en operaciones portuarias” pertenece a un grupo encabezado por la compañía estadounidense J.P. Morgan. Este grupo quiere venderla y la compañía más interesada en comprársela es la china Cosco Shipping Lines, la misma que hace un año compró El Pireo –el mayor puerto de Grecia, próximo a Atenas– al Estado griego después de que lo privatizara el Gobierno de Syriza. Y es ‘vox populi’ en los puertos que Cosco Shipping Lines ha puesto como condición el acometimiento de una profunda desregularización del mercado portuario español. (El diario digital de Cantabria, 14 de Febrero de 2017).

La desregulación del sector (eufemismo que se utiliza para referirse al objetivo de reducir los salarios, la cualificación de los trabajadores, la estabilidad de los contratos, etc), lleva mucho tiempo en la agenda de los distintos gobiernos.

Durante los últimos años de los 70 y a lo largo de la década de los 80 del siglo pasado, los diversos gobiernos, desde la UCD y fundamentalmente los del PSOE, han intentado romper el marco único de relaciones laborales que rige las condiciones de trabajo de los trabajadores portuarios.

Luchas muy duras llevadas a cabo en 1978, 1979, 1980, 1986, 1987, evitaron en su día que los gobiernos y los empresarios impusieran la ley de la selva en el mercado laboral del sector de la estiba.

Hoy los 6150 trabajadores que realizan estas labores en los puertos del estado español, están, una vez más, en el punto de mira, esta vez del Gobierno del PP.

El ataque es brutal. Pretenden un ERE de extinción de empleo indemnizado con 20 días por año, pagados por el estado hasta 2014 y el resto por las empresas. Plantean un período de transición de tres años (primer año el 75% de los trabajadores mantendrán las condiciones actuales, el segundo, el 50%, el tercero el 25%, para que al cuarto el 100% de los trabajadores sean contratados en el mercado libre).

En definitiva, sustitución de empleo cualificado y con derechos, por contratos y trabajo basura. El resultado de ese plan lo hemos visto en multitud de sectores. Uno de los más llamativos es el caso del sector de las telecomunicaciones. SINTEL era una empresa perteneciente a la antigua Telefónica, cuya actividad era la de instalación y mantenimiento de las líneas. En ella trabajaban operarios con derechos, salarios decentes, contratos estables, etc, hasta que fue desmantelada después de una larga lucha (no es este el lugar para analizar esta pelea, pero si decir que la dirección Confederal de CCOO, entonces capitaneada por José María Fidalgo, jugó un papel nefasto en ella), y hoy el sector está copado por empresas que sobreexplotan escandalosamente a sus trabajadores, con jornadas interminables y salarios de miseria.

Este es el cuadro que quieren pintar en los puertos, esta es la “modernización” de las relaciones laborales que el gobierno pretende y a esto es a lo que se oponen los trabajadores portuarios.
Una vez más; defender con contundencia los derechos conquistados, es la única opción

El gobierno del PP pretendía aprobar por decreto ley este ataque el viernes 17. Los trabajadores, por su parte, anunciaron huelga para los días lunes 20, miércoles 22 y viernes 24 en horas alternas, como primeros pasos, con la perspectiva de endurecer las acciones si el gobierno seguía a delante con sus planes.

Al igual que han hecho anteriormente con otros sectores, al mismo tiempo que el Ministerio de Fomento anunciaba el ataque, los medios de comunicación iniciaron una escandalosa campaña de desprestigio, acusando a los trabajadores de privilegiados, de sector endogámico, chantajistas, etc.

También activaron ese recurrente mecanismo rompehuelgas que son los servicios mínimos, estableciendo un 100% para las operaciones que afecten a mercancías perecederas o peligrosas o a los servicios esenciales a los territorios insulares, Ceuta y Melilla, y de un 50% para el resto de servicios.

En el momento de escribir estas líneas, Fomento ha anunciado que retrasará la aprobación del decreto una semana, con la condición de que los trabajadores desconvoquen la huelga, arguyendo que su pretensión es agotar hasta el final la vía del diálogo y la negociación.

Los representantes de la Coordinadora de trabajadores del mar han aceptado desconvocar la huelga exigiendo negociar con la patronal directamente.
El retraso de la aprobación de las medidas previstas es una maniobra calculada del gobierno. Necesita ganar tiempo para seguir presionando a los dirigentes de la coordinadora, ampliar e incrementar la campaña de desprestigio contra los trabajadores y para que, en la medida que el decreto debe ser ratificado por el parlamento, tanto Ciudadanos como PSOE, puedan encontrar el terreno lo suficientemente preparado como para poder apoyarlo.
Los estibadores son conscientes de que los empresarios del sector llevan muchos años intentando destruir sus conquistas y que si no lo han hecho ya ha sido por las numerosas y contundentes luchas defensivas que han llevado a cabo.

Este nuevo ataque no se podrá parar de otra forma, la fuerza de los trabajadores en la mesa de negociación la otorga la movilización masiva, decidida y unitaria de todos los trabajadores portuarios, con parte de su energía orientada, además, a ganar el apoyo del resto de la clase obrera. Los estibadores no tienen privilegios, tienen condiciones de trabajo dignas conquistadas con la lucha, ellos las defienden, el resto de los trabajadores debemos apoyarlos e unirnos a ello en la lucha para recuperar lo que al resto si han conseguido arrebatarnos.

¡Viva la lucha de los estibadores en defensa de sus derechos!

¡Viva la lucha de la clase obrera, por recobrar los derechos perdidos!

 


III Encuentro Estatal


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