“Vivir para los demás es la mejor manera de vivir para uno mismo”

Marcos Ana, 20 de enero de 2016.



Hoy es un día triste para quienes luchamos por la transformación social y contra la impunidad del franquismo. Fernando Macarro, conocido por su nombre clandestino, Marcos Ana, ha muerto a los 96 años. Luchador incansable contra la dictadura franquista, tiene el triste honor de ser el preso político que más años estuve en las cárceles de la dictadura, un total de 23. Sin embargo, eso no acabó con sus ideales de libertad y de justicia social por los que peleó toda su vida.

Proveniente de una familia de jornaleros salmanteños, tuvo que dejar los estudios a los doce años para ponerse a trabajar. Las duras condiciones del trabajo en el campo hicieron que se forjara en él una conciencia política desde muy joven. Con dieciséis años se afilia a las Juventudes Socialistas Unificadas. En ese año, en 1936, sucede el golpe de Estado de los militares que da paso a la Guerra Civil. Y Marcos Ana participa activamente en el conflicto del lado del bando republicano. En los primeros meses de la guerra luchó en el frente de la Sierra de Madrid, en 1938 trabajó como comisario político en la 44 Brigada Mixta (estacionada en El Pardo) y más tarde como instructor político de la juventud en la 8ª División del Ejército del Centro, también en El Pardo, responsabilidad que ocupó hasta el fin de la guerra. En el conflicto perdería a su padre en un bombardeo de la Legión Cóndor.

Tras finalizar la contienda, fue detenido el 31 de enero de 1939 en Alicante intentado huir de la barbarie franquista. Fue condenado a muerte dos veces: la primera, en 1941, por luchar del lado del bando republicano. Y la segunda, en 1943, por crear dentro de la cárcel el periódico comunista Juventud, por lo que fue también torturado en la Dirección General de Seguridad. Ambas penas fueron conmutadas. Pero tuvo que sufrir durante 23 años las cárceles franquistas de Porlier, Ocaña y Burgos. En 1961, tras una campaña de solidaridad internacional, consiguen que lo saquen de la cárcel.

Tras salir de prisión marcho a París, donde se encargó de tareas de propaganda en el PCE y de apoyo a presos políticos españoles. Durante la Transición Española, fue candidato por el PCE por Burgos al Congreso de los Diputados, y se dedicó a escribir poesía social, como la que había escrito en la cárcel para los compañeros.

Con Marcos Ana se nos va uno de los referentes de la lucha antifranquista. Una persona que reflejaba en sí los ideales de lucha y compromiso por la transformación social. Porque Marcos Ana, como Marcelino Camacho y tanto y tanto otros militantes comunistas que se dejaron la piel y hasta la vida por derribar la dictadura franquista y por acabar con la miseria capitalista, encarna perfectamente los que nosotros siempre decimos: que la lucha es el único camino, que ningún derecho, por mínimo que sea, será logrado o será defendido sino se lucha de manera contundente contra quienes quieren arrebatárnoslo. Como él dijo una vez “en mí siempre tendréis un camarada que luchará por la libertad, por defender la sociedad, por un mundo más justo”. En ti, Marcos Ana, siempre tendremos el ejemplo de que hay que luchar hasta el final, hasta la revolución social, para conseguir un mundo más justo para los trabajadores. Y reivindicar tu memoria y la de todos tus compañeros encarcelados, torturados y asesinados en el franquismo es eso: seguir luchando con todas nuestras fuerzas por el socialismo. Ese será nuestro mayor homenaje a tu lucha y tu obra.

¡Hasta siempre compañero!
¡Seguiremos tu lucha!


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