Una vez más, la población obrera de El Puerto de Sagunto demostró sus tradiciones de clase, arropando masivamente a la plantilla de Bosal, en fase de liquidación. Una multitudinaria manifestación de seis mil personas se movilizó ayer en esa localidad valenciana. Una nueva manifestación masiva contra el cierre de una industria de la comarca, como las motivadas por Galmed, Pilkington, etc. Miles de personas ya nos manifestamos en junio por el futuro de Bosal. Como es habitual en estas ocasiones, trabajadores de todas las empresas y pequeños comerciantes se volcaron, expresando su solidaridad de mil formas: cerrando sus comercios, anunciando la manifestación en sus escaparates o lumínicos, etc., llamando a acudir en nombre de todo tipo de asociaciones (de vecinos, culturales, etc.)…

Descárgate en PDF la octavilla repartida en la manifestación

La dirección de Bosal avisó el 2 de enero, día de reincorporación al trabajo, de su cierre, ratificando así, de forma traicionera, las sospechas que existían desde hacía tiempo: el intento de deslocalizar la producción a otras factorías de la multinacional holandesa. Por supuesto, sin devolver los 1,6 millones de euros que recibió de subvenciones públicas, como nos comenta un grupo de trabajadores.

El Comité de Empresa, con mayoría de CCOO, presentó una propuesta en octubre a la dirección de Bosal, un plan de viabilidad consistente en recolocaciones en otras factorías, bajas incentivadas, prejubilaciones y/o modificación de las condiciones laborales. La patronal ni siquiera respondió a estas propuestas.

Hacia la extensión de la lucha

Esta manifestación marca el camino de cómo luchar contra el cierre: con la extensión de la lucha. Hay que organizar asambleas en el resto de empresas (de hecho, está en dificultades la viabilidad de otras como Thyssen, Kamax, Tumesa, Ros Casares,…); hay que organizar ya una huelga general comarcal. No hay otra salida. Ni aceptar despidos, ni buscar el amparo de instituciones que, más allá, de bonitas palabras, no van a mover un dedo por el futuro de la plantilla. Al contrario, la presencia de personajes como el alcalde de Sagunto, Sergio Muniesa, del PP, o el síndic del Grupo Popular en Les Corts, sólo sirven para lavar la cara a un partido que tiene una responsabilidad directa en la desindustrialización que está sufriendo la comarca del Camp del Morvedre y en la destrucción masiva de puestos de trabajo en todo el Estado.

El ejemplo de Coca-Cola es claro. ¡El puesto de trabajo no se vende, se defiende! Sólo una actitud firme y determinada de defender todos los puestos de trabajo, sin aceptar ni un solo despido, puede crear confianza en las fuerzas propias, necesaria para llevar la lucha hasta donde haga falta.

GanemosCCOO estuvo presente en la manifestación, repartiendo la hoja que adjuntamos, el manifiesto y las Diez propuestas para recuperar CCOO. Este material tuvo una muy buena acogida.

¡Solidaridad con los trabajadores de Bosal!

¡La lucha debe continuar hasta la retirada del ERE!

¡Por la extensión de la lucha, por una huelga general de la comarca!