Hace unos días, la ejecutiva de la sección sindical de CCOO de Navantia-Ferrol aprobó, después de que un miembro de la misma propusiese expulsarnos del sindicato, llevar a GanemosCCOO a la Comisión de Garantías. La amenaza de sancionarnos, incluso expulsarnos, en este momento no es casualidad. Se produce al inicio de las negociaciones de un plan que en realidad será una nueva reconversión, y que cada vez está más claro que también será la hoja de parra con la que se intentará disimular un nuevo intento de colarnos los recortes del IV Convenio.

¿A quién beneficia este ataque contra trabajadores y sindicalistas que siempre hemos defendido un sindicalismo combativo y asembleario? La respuesta es bastante evidente: a la empresa, y también a aquellos que, amparándose en un modelo sindical de pacto social, desmovilización y aceptación de los recortes, la subcontratación y la precariedad, cada día están más alejados de la realidad que sufren los trabajadores.

Los compañeros de GanemosCCOO tenemos una trayectoria clara y coherente. Además de llevar décadas militando en CCOO, siempre pusimos nuestro grano de arena para, a través de la organización y la lucha, tratar de parar los ataques de las empresas y de la derecha, tanto dentro como fuera de Navantia.

En junio de 2013, la policía detuvo a un compañero cuando venía a trabajar.Nosotros fuimos parte activa en la iniciativa de sus compañeros de taquillas de convocar una asamblea general al margen del comité de empresa. ¿Fue correcta esa actuación? Creemos que sí porque la defensa de un trabajador cuando es reprimido injustamente está por encima de los intereses de un comité que no quería hacer nada.

En el otoño de ese mismo año tuvimos un papel decisivo en la organización de la resistencia de nuestra factoría contra el IV Convenio, informando a la plantilla de lo que se estaba cocinando y haciendo una recogida de firmas para obligar al comité (o sea, a los dirigentes de la sección sindical de CCOO) a convocar una asamblea general para debatir democráticamente todo lo que estaba sucediendo y para que los trabajadores pudiesen opinar. El comité se vio forzado a convocarla, y la fuerza demostrada por los trabajadores en dicha asamblea, votando masivamente en contra de los recortes del IV Convenio, desbarató todas las maniobras antiobreras pasteleadas entre bambalinas por la empresa y la burocracia sindical. ¿Fue correcta esa actuación? Estamos seguros de que los trabajadores responderán que sí. No se puede decir lo mismo de todos los que votaron a favor de iniciar la caza de brujas porque entre ellos hay algunos destacados defensores del IV Convenio, empezando por el presidente del anterior comité de empresa.

También a finales de 2014 tomamos la iniciativa en la movilización de apoyo a un compañero despedido en aplicación del IV Convenio, dada la pasividad del comité de empresa. ¿Fue correcta esa actuación? Creemos que sí porque defender a un compañero despedido está por encima de cualquier otra cosa.

Hace unos meses, apoyamos activamente la huelga de los compañeros de las auxiliares porque sufren una explotación brutal y sus reivindicaciones son justas. ¿Fue correcta esa actuación? Creemos que sí porque la solidaridad es fundamental frente a una patronal explotadora y sin escrúpulos, y siempre fue una seña de identidad de las Comisiones Obreras. Estos son los motivos por los que se desata una caza de brujas que podría conducir a la expulsión de CCOO de compañeros que todo el mundo conoce. Se podrá estar más de acuerdo con nosotros o menos, pero ¿acaso una caza de brujas contra GanemosCCOO beneficia los intereses de clase de los trabajadores? ¿Acaso la actividad de GanemosCCOO perjudica los intereses de clase de los trabajadores? ¿Perjudica a los trabajadores oponerse a los recortes de un IV Convenio? ¿O defender a un compañero detenido o despedido? ¿O solidarizarse con compañeros en lucha por reivindicaciones justas? ¿O pedir más asambleas? ¿U opinar que el plan deben negociarlo los comités de empresas y no las federaciones, y que, en cualquier caso, la decisión corresponde a la asamblea general? ¿O rechazar las negociaciones secretas con la empresa? ¿O criticar la total pasividad de la máxima dirección de CCOO ante las brutales agresiones que está sufriendo la clase obrera de este país? Pensamos que todo lo contrario.

Hacemos público este hecho porque consideramos que, ante los retos que los trabajadores tenemos por delante, una caza de brujas sólo puede responder a un objetivo: intentar amordazar a aquellos que puedan desafiar la política de acuerdos a la baja que es norma en el modelo sindical que defiende la actual dirección de nuestro sindicato, modelo que en nada beneficia a la clase obrera, que bajo los gobiernos del PP está sufriendo un gravísimo deterioro de sus condiciones de vida, trabajo e jubilación, deterioro ante el cual la máxima dirección de CCOO permanece completamente pasiva.

“Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van domesticar”. GanemosCCOO sigue este lema de Marcelino Camacho, como demostramos continuamente. Exigimos a la dirección de la sección sindical que pare la caza de brujas, que deje de atacar a los que practicamos en los hechos, no de boquilla, un sindicalismo combativo y que asuma la responsabilidad de defender consecuentemente los intereses de los trabajadores frente a los ataques de la empresa, de la SEPI y del gobierno del PP.

¡Por una defensa firme de los intereses de los trabajadores!

¡Por un sindicalismo combativo, de clase, democrático y asambleario!

Ferrol, 21 de febrero de 2018

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